16 de febrero de 2018

Octubre de 1917: el acontecimiento que define nuestra época

Por el Partido Comunista de Gran Bretaña (Marxista-Leninista).

Artículo de los camaradas del Partido Comunista de Gran Bretaña (Marxista-Leninista) sobre el aniversario de la Revolución de Octubre y su significado de actualidad, editado en el periódico digital Proletarian.
 

Octubre de 1917: el acontecimiento que define nuestra época

¿Cuál es la importancia de los acontecimientos en Rusia de hace cien años para los trabajadores en Gran Bretaña hoy?

El aniversario de la Gran Revolución Socialista de Octubre es la fecha más significativa en el calendario proletario. Es un acontecimiento  que nuestro grupo celebra cada año desde su fundación. En este mitin, reunimos a miembros y simpatizantes de todo el país y marcamos el continuo desarrollo y crecimiento de nuestra organización, al tiempo que nos recordamos para qué estamos trabajando.

Lenin y 1917: una nueva era

Con los años, los oradores en nuestras reuniones han examinado con gran detalle todos los aspectos más importantes de la Revolución de Octubre. Han rendido homenaje a los trabajadores y trabajadoras que llevaron a cabo la revolución y al papel dirigente del partido bolchevique, la organización revolucionaria cuyos pasos esperamos seguir, que permitió a los trabajadores comprender a su enemigo y organizarse para derrotarlo.

Es importante destacar que, en el clima actual, nuestros oradores han enfatizado repetidamente el papel vital desempeñado por la teoría revolucionaria, especialmente la inmensa contribución teórica de Vladimir Ilich Lenin, quien adelantó la ciencia marxista al agregarle una definición precisa del imperialismo (la etapa final del capitalismo en descomposición) y quien detalló las formas con las que el imperialismo influye en la lucha de los trabajadores y campesinos de todos los países por su liberación y emancipación social.

Fue el camarada Lenin quien creó las bases para la organización de un partido revolucionario, trabajando en el medio de la intensa lucha de clases los elementos esenciales de la organización comunista que permitieron a los trabajadores hacer sus esfuerzos efectivos. Todos los partidos que se toman en serio el derrocamiento del capitalismo y la construcción del socialismo todavía siguen estos principios de organización en la actualidad.

Lenin también era un maestro de estrategia y la táctica. Resolvió muchas preguntas importantes, como la cuestión de los campesinos y la cuestión nacional, explicando de forma clara y precisa su relación con la revolución socialista. Demostró la necesidad de que el proletariado maximice sus fuerzas galvanizando a todos los aliados posibles para cada fase de la lucha, y demostró cómo era posible y necesario enfrentarse uno por uno a los diversos enemigos del socialismo, en lugar de hacerlo a todos juntos.

A diferencia de Trotsky y sus seguidores modernos, Lenin no jugó a la revolución y no estaba interesado en fracasos heroicos. Entendió que lo que estaba en juego era nada menos que el futuro de la humanidad, y le enseñó a la clase trabajadora cómo pensar y actuar para poder ganar.

La correcta comprensión teórica fue lo que permitió a los bolcheviques ver claramente su camino y navegar en las aguas turbulentas de la lucha de clases. Fue la combinación de la teoría correcta con la práctica disciplinada de la organización lo que creó una fuerza imparable para el cambio en el imperio ruso hace un siglo. Este es el verdadero legado del camarada Lenin, y continúa repercutiendo en todo el mundo.

El interés de nuestro partido en octubre no es meramente académico o histórico; no somos profesores, admiradores o “expertos de sillón” en octubre, sino revolucionarios de hoy en día, trabajando para repetir la hazaña de los bolcheviques cien años después y, por lo tanto, haciendo todo lo posible para aprender lo que octubre tiene que enseñarnos. Después de todo, nos hemos fijado la misma tarea que los bolcheviques, a saber: aplicar la ciencia marxista-leninista a los problemas actuales de organización, estrategia y táctica para que podamos ayudar a la clase obrera británica a reunir las fuerzas que necesita para emanciparse de la esclavitud capitalista.

La Revolución de Octubre marcó el comienzo de la era en la que el imperialismo será reemplazado por el socialismo; dio forma a nuestro mundo y avisó a la clase dominante de que los días del capitalismo están contados. No importa qué reveses haya sufrido el movimiento socialista, el futuro de la humanidad es un futuro comunista, al que se llegará derrotando al capitalismo y estableciendo el socialismo (la etapa inferior del comunismo) en todo el mundo.

Lenin resumió el primer gran paso que dieron los trabajadores rusos en nombre de los trabajadores de todo el mundo en un breve discurso que pronunció en 1918, cuando la revolución tenía apenas medio año de vigencia: “Tenemos derecho a enorgullecernos y considerarnos felices de que nos haya tocado ser los primeros en derribar, en un confín de la Tierra, a la fiera salvaje, al capitalismo, que anegó el mundo en sangre, que llevó a la humanidad al hambre y al embrutecimiento y que sucumbirá pronto sin falta, por monstruosas que sean las atroces manifestaciones de su furia en la agonía”. (Palabras proféticas, Pravda, 2 de julio de 1918).

La destrucción del zarismo y del imperialismo por parte de los obreros y campesinos de Rusia y del imperio ruso, la construcción exitosa de una economía socialista planificada por parte de los obreros y campesinos soviéticos, y el aplastamiento de la “invencible” máquina de guerra nazi por las fuerzas armadas soviéticas, partisanos y pueblos -estos logros estremecedores de los trabajadores que se habían liberado de las ataduras de la explotación capitalista y la servidumbre- encendieron una llama que todavía arde, y siguen iluminando el camino para los trabajadores y los pueblos oprimidos en todas partes.

Stalin: blanco de la condena para la clase capitalista. 

Nuestros detractores nos acusan de muchas cosas: de ser una camarilla minúscula e irrelevante; de ser una sociedad histórica de recreación; y especialmente (y más terriblemente, en su visión distorsionada) de ser estalinistas.

Como siempre señaló el camarada Stalin, realmente no existe el “estalinismo”. El propio Stalin era marxista-leninista, aunque sobresaliente. Aún así, usamos este supuesto insulto como una insignia de honor, para Josef Vissarionovich Stalin -el Tío Joe, como los trabajadores británicos lo apodaron cariñosamente durante la Segunda Guerra Mundial- no era más que el alumno más fiel de Lenin y el verdadero sucesor. Fue un ejecutor maestro de la ciencia marxista-leninista, un experto dialéctico y táctico, un infatigable luchador por la causa socialista, y, mientras vivió, un sabio y querido maestro y líder, no solo de los pueblos soviéticos, sino de todos los trabajadores y oprimidos del mundo.

Como jefe del Partido Comunista de la Unión Soviética (bolchevique) (PCUS (B)) y líder del primer estado socialista del mundo, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), el camarada Stalin presidió algunos de los mayores logros de la humanidad hasta la fecha; los logros fueron aún más notables porque fueron llevados a cabo por pioneros que navegaban en aguas inexploradas. El trabajo de estos pioneros finalmente probó en la práctica la exactitud de las proyecciones del marxismo sobre lo que las clases trabajadoras serían capaces de hacer una vez que la clase dominante capitalista y la producción capitalista anárquica hubieran sido eliminadas de la escena.

Los increíbles logros de la industrialización y colectivización soviética los hemos documentado bien, al igual que la provisión de instalaciones sociales ejemplares para los trabajadores, que fueron las primeras de su tipo, y la envidia del mundo. Mientras los trabajadores en los países capitalistas soportaban la miseria de la terrible crisis económica de los años 20 y 30, los trabajadores soviéticos disfrutaban de los frutos que les venían como resultado de la abolición de la explotación de clase y la construcción de una economía socialista planificada: el eliminación del hambre, la pobreza y la falta de vivienda; la liberación de las mujeres; el final de la opresión nacional y de las guerras de rapiña.

Millones y millones de trabajadores anteriormente oprimidos e indigentes se involucraron activamente en la creación de una nueva cultura socialista, ya que su poder creativo se desató y se encontraron a sí mismos como los maestros y creadores de un nuevo mundo.
Cuando dejamos de lado los mil y un prejuicios sinsentido, con los que hemos sido cuidadosamente adoctrinados, y evaluamos sensiblemente el papel desempeñado por la dirección del camarada Stalin, y por el partido bolchevique durante el tiempo de Stalin al mando, queda claro que su papel fue fundamental para los éxitos de la Unión Soviética.

Y cuando comprendemos todo esto, queda claro por qué a los trabajadores de todo el mundo capitalista se les enseña a insultar el nombre de Josef Stalin; por qué tantos historiadores, periodistas y académicos cobran tan buenos salarios por inventar mentiras obscenas y ridículas sobre él y sobre la Unión Soviética que dirigió. 

Mientras Stalin vivía, el movimiento socialista mundial tenía un líder indiscutible, en quien la masa de los oprimidos podía buscar orientación y asistencia. Nuestro movimiento se unió y logró victoria tras victoria, poniendo el temor del lado de los capitalistas e imperialistas en todas partes, y haciéndoles saber que sus días estaban definitivamente contados.

La Unión Soviética ganó la segunda guerra mundial, que había sido forzada por los imperialistas, y destruyeron por completo la supuestamente invencible máquina de guerra nazi. Cuando el Ejército Rojo obligó a los fascistas a regresar a Berlín, liberó país tras país de la ocupación y allanó el camino para que las fuerzas de la resistencia popular formaran gobiernos socialistas en la Europa oriental liberada.

A pesar de sufrir terribles pérdidas materiales durante la guerra y sacrificar 27 millones de sus ciudadanos en la lucha contra el fascismo -la flor y nata de la orgullosa primera generación de hombres y mujeres soviéticos- el pueblo soviético reconstruyó sus pueblos y ciudades devastadas a un ritmo que sobrepasó los impulsos anteriores hacia la industrialización y la colectivización; un ritmo tan rápido que parecía imposible en aquel tiempo. Tanto antes como después de la guerra, la URSS dio un apoyo incondicional a los movimientos de liberación nacional en los países coloniales y semicoloniales superexplotados.

Mientras vivió Stalin, y mientras la Unión Soviética era guiada por un líder así, y por un partido fundado en la ciencia marxistas-leninista, no había nada que los trabajadores de la URSS no pudieran lograr y ninguna fuerza en la tierra que pudiera vencerlos. Los trabajadores en todas partes tenían una patria y la revolución mundial tenía una base desde la cual podía tomar confianza y apoyo.

No es de extrañar que la burguesía odiara a Stalin entonces, y no es de extrañar que todavía lo odien. No es de extrañar que su legado los ponga rojos de ira. No es de extrañar que estén tan desesperados por inculcar repulsión entre los trabajadores ante el sonido de su nombre. J. V. Stalin representa todo lo que nuestros gobernantes temen más: la muerte de sus privilegios y su poder; el final de su dominio sobre las personas y los recursos de la tierra. Él representa el brillante futuro de la humanidad y la certeza de que en el futuro no hay lugar para los ricos explotadores.

Josef Stalin, más que cualquier otro individuo, fue y sigue siendo el presagio de la condena de la clase capitalista.

Realzar el estandarte de octubre. 

Es por eso que los verdaderos marxistas siguen elogiando el liderazgo tanto de Lenin como de Stalin, así como el partido que dirigieron, y defienden los logros fenomenales del pueblo soviético como inspiración para todo lo que hacemos. Juntos, nos han dado algo que nunca se puede quitar: nos han mostrado la fuerza del poder de los trabajadores y nos han dado una prueba incontrovertible de nuestra capacidad para prescindir de los gobernantes. Nos han dado una prueba incontrovertible de que el socialismo es verdaderamente el siguiente paso en el largo progreso de la humanidad desde el comunismo primitivo al superior.

Si cada persona oprimida en el mundo entendiera los logros del socialismo soviético durante el período de Lenin y la dirección de Stalin, el capitalismo sería vencido en un año.

Incluso con los avances hechos por el revisionismo desde la muerte del camarada Stalin (la restauración del capitalismo en la tierra de los soviéticos y las democracias del este de Europa; la degeneración de gran parte del movimiento comunista mundial y la consiguiente desmoralización y desorden que aún caracteriza al movimiento obrero en gran parte del mundo), las burguesías imperialistas saben que su triunfo es de corta duración.

La Revolución de Octubre puso a todos los imperialistas en tiempo de descuento: las salvas de octubre abrieron la era de la desaparición del imperialismo y la transición al socialismo, y, sin importar cuán tortuosa sea la ruta que nos lleve allí, o cuánto tiempo lleve la victoria final el último destino de la humanidad es el socialismo.

La URSS fue la prueba viviente de que todos los problemas aparentemente insolubles de nuestro mundo (pobreza, hambre, indigencia, enfermedad, racismo, guerra, desigualdad, catástrofe ecológica inminente y más) pueden resolverse de hecho mediante la simple aplicación de tecnología, recursos, mano de obra y planificación, solo si estamos preparados para hacer lo necesario para tomar el control de la producción de mercancías y todo lo que conlleva: eliminar la locura de las fuerzas del mercado capitalista y la sed insaciable de la clase dominante capitalista para un beneficio cada vez mayor.

La experiencia de los pioneros de la revolución y la construcción socialista, resumida para nosotros en las obras de los camaradas Lenin y Stalin, y en abundantes libros de texto soviéticos, novelas y relatos de testigos oculares, es un valioso legado que nuestro partido trabaja arduamente para preservar y llamar la atención de los trabajadores con conciencia de clase, sabiendo seguro que la comprensión de lo que son capaces de hacer es clave para aumentar la confianza del proletariado británico después de décadas de decadencia y desmoralización del movimiento de la clase obrera.

Ninguna otra organización declaradamente socialista, comunista o revolucionaria en Gran Bretaña se ha propuesto seriamente esta tarea; ninguna otra organización en Gran Bretaña pregunta consistentemente en todas sus actividades: ‘¿Nos acercará esto a la revolución?’ Eso es lo que hace que nuestro partido sea único y nos permite afirmar que somos la verdadera voz del proletariado británico, a pesar de nuestro pequeño tamaño y (hasta ahora) vínculos débiles con las masas trabajadoras.

Nuestra tarea es urgente

El impulso insaciable de maximizar las ganancias y la necesidad de oponerse a todas las amenazas a su dominación de los mercados mundiales (como las agrupaciones independientes y antiimperialistas de Brics o de la Organización de Cooperación de Shanghai), está empujando a nuestros gobernantes cada vez más cerca de una catastrófica guerra en el Tercer Mundo con Rusia o China o ambos, una guerra que seguramente tendrá las consecuencias más graves para los trabajadores británicos. (Véase Joti Brar, The Drive to War Against Russia and China, 2017).

No podemos esperar que en tal guerra las víctimas solo se concentren en otros lugares, como ha estado pasando durante las recientes guerras de Gran Bretaña en Oriente Medio y África. Si nuestros gobernantes envían bombarderos británicos a pueblos y ciudades de Rusia y China, podemos esperar que esos países devuelvan el fuego con toda su fuerza.

Esto no es alarmismo, sino un simple relato de hechos. Tales guerras son la consecuencia inevitable de la crisis mundial del capitalismo. Como señaló Lenin a los trabajadores que sufrían las terribles pruebas de la primera guerra mundial: “La guerra no puede ser abolida a menos que las clases sean abolidas y se cree el socialismo” (El socialismo y la guerra, septiembre de 1915)

Fue para intentar escapar de las crisis anteriores de sobreproducción por lo que los imperialistas fueron a la guerra en 1914 y 1939, cuando se esforzaron en aferrarse a sus territorios coloniales o ganar otros nuevos a costa de los demás. Durante esas guerras, se perdieron unas 100 millones de vidas de la clase trabajadora y se destruyó una riqueza inimaginable, riqueza que encapsuló el trabajo de millones y millones de trabajadores. (Ver CPGB-ML, Primera Guerra Mundial: Una guerra interimperialista para un nuevo reparto del mundo, 2015).

Ante la perspectiva de destrucción en una escala tan insana, también debemos agregar la posibilidad de una catástrofe ambiental inminente, que tiene el potencial de destruir lo máximo posible, incluso más vidas y dejar la tierra completamente inhabitable para los humanos. Los problemas medioambientales a los que nos enfrentamos han sido provocados por las actividades rapaces del capitalismo y cada día se ven exacerbados por el instinto feroz de aumentar las ganancias.

A pesar de todas las advertencias extremas de los científicos sobre la magnitud del problema y la urgente necesidad de una acción coordinada y unificada por parte de los gobiernos del mundo y su capacidad para detener el monstruo del cambio climático que es dirigiéndose hacia nosotros, el afán de lucro se mantiene como un fantasma entre la humanidad. Dicho claramente: los capitalistas simplemente no pueden cambiar sus comportamientos destructivos o planificar en la escala necesaria.

El imperialismo es un tigre de papel. 

Puede parecer que la tarea que nos hemos propuesto es simplemente demasiado grande; que nuestros enemigos son demasiado numerosos y poderosos. Pero debajo de sus paredes aparentemente inexpugnables, la fortaleza del poder imperialista tiene unos fundamentos resquebrajados. Como lo expresó el presidente Mao: “el imperialismo es un tigre de papel”. (El imperialismo estadounidense es un tigre de papel, 14 de julio de 1956).

La guerra mundial de 1914-1918 fue una destrucción terrible e insensata, pero también reveló las debilidades inherentes del sistema imperialista y agitó a las masas de Europa a la acción. Los bolcheviques pudieron aprovechar esta ira de manera constructiva, y Rusia abandonó la guerra en 1917, después de que la revolución socialista finalmente permitió a los trabajadores y campesinos satisfacer sus demandas de tierra, pan y paz.

El camarada Lenin estableció dos condiciones objetivas esenciales para una revolución exitosa: primero, que la clase dominante no debería poder gobernar de la vieja manera, y, segundo, que la clase trabajadora ya no debería estar dispuesta a ser gobernada de la vieja manera. Tales situaciones surgen tan inevitablemente como las crisis que plagan la producción económica dentro del sistema capitalista mundial, y hoy podemos ver las contradicciones madurando una vez más hacia una situación revolucionaria en Gran Bretaña y en muchos otros países. (Ver El izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo, 1920).

La crisis más profunda de sobreproducción está creando divisiones y cismas entre nuestros gobernantes, mientras discuten sobre la mejor manera de mantener vivo su sistema defectuoso. ¿Deberían estar siguiendo políticas de proteccionismo de mercado o de libre comercio sin restricciones? ¿Debería intensificarse o mejorarse la austeridad? Todos, por supuesto, están de acuerdo en que se necesita austeridad para poder salvar el capitalismo británico. ¿Existe realmente la necesidad de todas estas guerras, o podrían alcanzarse los mismos objetivos de cambio de régimen por otros medios? Una vez más, los objetivos en sí mismos no están realmente en disputa.

Las constantes luchas intestinas entre los representantes de las diversas facciones burguesas que luchan por el control, están resultando en una cadena de exposiciones extremadamente educativas sobre el funcionamiento de la máquina estatal: el funcionamiento del poder judicial, por ejemplo, o las actividades de los servicios secretos, o, simplemente, el hecho de que el funcionamiento real del estado burgués es llevado a cabo por élites no elegidas que se esconden detrás de puertas que están firmemente cerradas para la clase trabajadora.

En su prisa por arrojarse barro, los capitalistas están siendo descuidados y muchos temas que los medios de comunicación capitalistas pasan por alto en silencio ahora se discuten abiertamente. En tal atmósfera, los trabajadores irán perdiendo el respeto por los órganos hasta ahora santificados del poder burgués, y ninguna enseñanza forzada de los “valores democráticos británicos” en nuestras escuelas podrá revertir esta tendencia. La práctica nos está enseñando la verdad que observaba Lenin: “Democracia para una minoría insignificante, democracia para los ricos, esa es la democracia de la sociedad capitalista”. (El Estado y la Revolución, 1917).

Mientras tanto, los capitalistas necesitan pasar la carga de la crisis sobre las espaldas de los trabajadores a través de un programa acelerado de austeridad, siguiendo un programa de 40 años de lentitud en la provisión social y de bienestar de Gran Bretaña, que está acelerando enormemente el empobrecimiento de sectores cada vez más amplios de la clase trabajadora, trayendo un estrés incalculable, bajando el nivel de vida de la mayoría y creando un caldero hirviendo de rabia cada vez menos reprimida en este proceso.

Esta ira está destinada a hervir en algún momento. Cuando lo haga, la clase dominante continuará haciendo todo lo que esté a su alcance para dirigir la ira de los trabajadores hacia canales que son inofensivos para el sistema, pero extremadamente perjudiciales para los propios trabajadores.

Irán cada vez a mayores extremos para enfrentar a los trabajadores unos con otros por los problemas que el capitalismo ha creado: seguir mostrando a los inmigrantes como chivo expiatorio (turistas de salud y ladrones de empleos), a los desempleados (personas que beben), a los jóvenes (titulares de la generación del milenio) o cualquier otra subsección de la clase trabajadora. Continuarán incitando al odio contra las personas de los países a los que apuntan con sus guerras y tratarán de persuadirnos de que culpemos a esas personas por el declive de los empleos en la industria manufacturera o en nuestro nivel de vida.

Esta transformación de la ira de los trabajadores contra otros trabajadores es la estrategia milenaria de dividir y gobernar: ha sido el secreto de que cada minoría explota la capacidad de una clase para mantenerse en el poder. Sin duda ha sido clave para que los explotadores actuales puedan preservar su sistema durante un siglo completo después de que el proletariado ruso comenzase a ordenar su marcha.

Sacar a la luz estas maquinaciones y superar estas divisiones será la clave del éxito de los revolucionarios. Es por eso que Marx y Engels en 1848 terminaron el Manifiesto Comunista con estas famosas líneas: “Que las clases dominantes tiemblen ante una revolución comunista. Los proletarios no tienen nada que perder excepto sus cadenas. Tienen un mundo que ganar. ¡Trabajadores de todos los países, uníos!".

En el curso de la lucha por la teoría correcta y por la unidad organizativa, los trabajadores ganarán confianza y descubrirán de lo que son capaces. Lenin resumió la experiencia adquirida por tales luchas en una conferencia en enero de 1917: “Solo la lucha educa a la clase explotada. Sólo la lucha le revela la magnitud de su propio poder, amplía su horizonte, aumenta sus capacidades, aclara su mente, forja su voluntad”. (Conferencia sobre la Revolución de 1905, el énfasis es nuestro).

Lenin estableció otra condición para una revolución exitosa: que debería haber un partido u organización dispuesto y capaz de tomar el poder del estado. Ahí es donde entran los revolucionarios. No podemos controlar el ritmo al que se desarrollan las contradicciones del capitalismo y madura la situación revolucionaria objetiva. Pero podemos y debemos preparar a nuestras fuerzas con pleno conocimiento de que esa situación está madurando y que nuestra organización será desesperadamente necesaria si se quiere aprovechar la oportunidad y transformar su potencial en realidad. En resumen, si se quiere salvar a la humanidad de otros cincuenta o cien años de locura capitalista.

La clase obrera británica de hoy está desmoralizada y desunida. Las fuerzas comunistas en Gran Bretaña son pequeñas y débiles. Sin embargo, no hay más futuro para la humanidad que un futuro comunista, por lo que se debe trabajar para revitalizar nuestro movimiento y construir una fuerza que sea capaz de aprovechar el poder colectivo de la clase trabajadora. Este trabajo debe ser realizado por aquellos que entienden que es necesario, y el número de aquellos que entienden esto debe aumentarse constantemente.

Nuestro trabajo es construir un partido que pueda traer este entendimiento a sectores cada vez más amplios de la clase trabajadora. Un partido que puede ayudar a los trabajadores a ver claramente su camino y dirigir su ira de manera constructiva, posibilitándoles en última instancia el aplastar la maquinaria del estado capitalista y reemplazarla con los órganos de poder de los trabajadores. Solo al tomar el control total de toda la planificación y producción, los trabajadores británicos podrán coordinar sus esfuerzos para resolver los problemas de la sociedad y construir una vida decente para todos.

La revolución socialista es el primer paso que los trabajadores deben tomar para que la humanidad tenga la oportunidad de dedicar el tiempo y los recursos necesarios para resolver problemas tan apremiantes como el hambre, la pobreza, la desigualdad y la guerra, y para aliviar los peores efectos del cambio climático. Los comunistas entendemos que esto no es un juego. Es nuestra firme intención convertirnos en una fuerza apta para las batallas cruciales que están por venir.

El centenario de octubre llega en un momento importante para nuestro partido. Hemos crecido constantemente durante los últimos años, trabajando duro para desarrollar una significativa cultura de estudio profesional y seria, combinada con activismo militante, y nuestra organización está dando sus primeros pequeños pasos en la dirección de convertirse en una fuerza real en las calles de Gran Bretaña . Aunque todavía somos lastimosamente pequeños, estamos creciendo, incluso cuando la plétora de trotskistas y grupos revisionistas de Gran Bretaña están poniendo a los miembros al límite y hundiéndose lentamente en el atolladero socialdemócrata que han excavado por sí mismos.

Como los únicos verdaderos defensores de la bandera de octubre en Gran Bretaña, la bandera del socialismo revolucionario; la pancarta de Lenin y Stalin, invitamos a todos aquellos que deseen llevar la revolución a Gran Bretaña a unirse a nuestras filas. Únase a nosotros y haga su parte para llevar el mensaje a los trabajadores en Gran Bretaña: la marea está cambiando en la lucha de clases y los comunistas están en marcha una vez más. Solos somos impotentes; ¡juntos somos una fuerza imparable!.

En las palabras del camarada Lenin: “Dejen que los [falsos] ‘socialistas’ quejicas graznen, dejen que la burguesía se enfurezca y exhale, pero solo gente que cierra los ojos para no ver y se tapa los oídos para no escuchar, puede ignorar que en todo el mundo han comenzado los dolores de parto de la vieja sociedad capitalista, que está preñada de socialismo”. (Palabras proféticas, 1918).

13 de febrero de 2018

Venezuela: Advertencia a los invasores: “No somos el mismo pueblo del 11 de abril de 2002”



Por Montañas del Sur de Venezuela

La Fundación Gran Misión Simón Bolívar, Fundación Mersuv y todos los colectivos revolucionarios que hacemos vida en ella hacemos pública esta declaración, contra los oligarcas apátridas y los políticos lacayos, que auspician y apoyan una posible invasión armada contra Venezuela.

Ratificamos ante el mundo la denuncia de que el Gobierno de EE.UU, desde la llegada de la administración Trump, ha arreciado su campaña de desestabilización de la democracia venezolana y buscar es apropiarse de las riquezas de Venezuela e imponer un Gobierno lacayo alineado a sus intereses. Cosa que jamás permitiremos mientras tengamos vida.

Todo aquel oligarca y político, que se preste para destruir la democracia que ha brindado justicia social a nuestro pueblo, y apoye a un ejército invasor en nuestro suelo sagrado será calificado como objetivo militar del pueblo y serán tomadas sus posesiones como viviendas, vehículos y empresas, y pagarán con su propia vida el haber traicionado a su patria apoyando la invasión y destrucción de nuestra amada patria Venezuela.

No somos el mismo pueblo del 11 de abril de 2002. 

Hacemos un llamado a la Paz de la república, y a seguir viviendo en un país libre y soberano, donde los mismos venezolanos resolvamos nuestras problemáticas con nuestros propios esfuerzos. 

Por tal razón, exigimos el cese de las agresiones en contra de la Patria de Bolívar y Chávez.

Es lo que pretenden lo soldados mercenarios que hoy se acercan a nuestras fronteras con tanques COLOMBIANOS al Oeste, tanques BRASILEÑOS al sur, soldados GUYANESES al este y la armada GRINGA al norte, CREANME que le faltaran 1.500 naciones y todo una arsenal nuclear, para poder doblegar la VOLUNTAD del pueblo Valiente de CHAVEZ, el solo pasar la frontera de manera insolente es la firma de sus sentencias de muerte, la historia define a los venezolanos que cuando se trata de la independencia patria nos volvemos unos profesionales ASESINOS.

INDEPENDENCIA Y PATRIA SOCIALISTA, VIVIREMOS Y VENCEREMOS.

COMANDANTE EN JEFE NICOLÁS MADURO, CUENTE CON LOS COLECTIVOS MERSUV Y SIMON BOLÍVAR

10.000 Sirios marchan en Alepo honrando a los rusos caídos



Por Russiafeed, traducido por Luis Mercado.

"¿Alguna vez has visto iraquíes marchando por soldados estadounidenses caídos?", pregunta Syrian News.

Más de diez mil ciudadanos se reunieron en Aleppo para celebrar el aniversario de la liberación de la ciudad.

Una solemne procesión llamada "Regimiento Inmortal" tuvo lugar, con retratos de militares rusos y sirios que murieron durante la operación antiterrorista.
 
Es una pregunta válida, que cada ciudadano puede preguntarse en todos esos países intervenidos, qué opinan sobre los soldados estadounidenses, es posible que no les deseen ningún mal, pero nunca los elogiarían, ya que en su opinión, estos son los invasores que destruyeron sus países. ¿Cuántos estadounidenses realmente creen que un país que han invadido recientemente,  ensalzarían a sus tropas, como los sirios recuerdan a los rusos? Así queda destruído el argumento de que Rusia está atacando a Siria.
 
El hecho de que los sirios marchen indiscriminadamente con soldados rusos y sirios mezclados, demuestra que saben quiénes son sus verdaderos camaradas.
 

 
 
Entre las fotografías de los rusos caídos estaban:

El teniente Evgueny Dolgin, el coronel Ryafagat Jabibullin, el general Valery Asapov, el operador de las Fuerzas Especiales Alexandr Projorenko, los marines Alexandr Pozynich, el teniente coronel Ivan Cheremisin, y otros héroes caídos.

Dos enfermeras tampoco fueron olvidadas: Nadezhda Durachenko y la sargento Galina Mijailova, que murió trágicamente durante el bombardeo del hospital de campaña en Aleppo por los yanquis.
 

 
 
Además, los manifestantes llevaban carteles que representaban a Bashar Assad, y felicitaban a los militares que participaron en la "Operación Amanecer de la Victoria", que finalizó el 22 de diciembre. 
 
 La gente expresó la esperanza de que el próximo año toda Siria quede limpia de terrorismo.
 
 
Fuente Original:
http://russiafeed.com/syrian-immortal-regiment-10000-syrians-march-honoring-fallen-russians/
 

9 de febrero de 2018

Entrevista a Jose Luis Forneo, sobre la Rumania Socialista y la actual Rumania

Por El Bloque del Este.

Esta entrevista la realice hace mucho tiempo, pero con diferencia es una de mis primeras y mejores entrevistas.Lo primero, camarada, felicitarte por tu gran trabajo para mostrar la verdad de la Rumania Socialista, de la actual Rumania y del “camarada Nicolás” (Nicolae Ceausescu)

1. Vives en Rumania cuéntanos ¿Por que te fuiste a vivir a este país?


Saludos, camarada. Pues sí, vivo en Rumania desde hace prácticamente seis años. El motivo fue el trabajo. Ya sabes cómo está la situación en España últimamente y, por motivos profesionales, tuve la oportunidad de poder trabajar en el ámbito educativo en este bonito e interesante país del este de Europa.


2.¿Cual fue tu primera impresión al llegar a Rumania, que es lo que mas te llamo la atención?


Varias cosas, algunas positivas y otras no tanto. Por ejemplo, por el lado de lo positivo, me gustó el aroma que todavía tenía la ciudad, Bucarest, que recordaba al pasado socialista. De hecho, se puede decir que las principales ciudades rumanas tienen todavía una fuerte aureola socialista: las avenidas amplias, los edificios de viviendas que llenan los bulevares, los grandes parques en cada distrito de la ciudad, los restos de lo que eran barrios obreros, cada uno con su cine, su teatro, su ambulatorio (que, lamentablemente, ya en su gran parte no funcionan y se han convertido en muchos casos en escombros), etc. También queda algún que otro edificio que impresiona, como la Casa Scantei, a la entrada de la ciudad, que tiene un impresionante estilo soviético.


Monumento soviético en Rumania

Por el lado negativo, lo más evidente nada más llegar fueron dos cosas, algo que contrasta con lo que era Bucarest en tiempos anteriores al golpe de estado de 1989: la suciedad en las calles y las fachadas ruinosas, descuidadas, y la presencia constante de la pobreza.
Por apuntar algo más, de Rumania destacan las zonas rurales, donde las tradiciones se guardan, la naturaleza es casi virgen en muchos lugares y los alimentos son naturales, algo que en el resto de Europa es, en los tres casos, mero recuerdo del pasado.

3.¿Añoras mucho tu país de origen? Supongo que tendrás familia aquí en el Estado Español…

Pues no, no añoro nada España. De hecho, España me parece cada vez más un país muerto, donde todo es artificial y controlado. En cada visita que hago me siento mejor por haber decidido irme a Rumanía. No es que en este país la situación social sea mejor, ni mucho menos. Pero, quizás con un pensamiento demasiado idealista, creo que la presencia constante del pasado comunista en Rumania hace más cercana la posibilidad de cambio, a pesar de la brutal y continua propaganda que se hace desde los medios de comunicación para criminalizar el pasado. Tengo familia en España, pero ahora no es tan difícil comunicarse en la distancia, por teléfono, skype, etc. Lo que si hecho de menos de Madrid es poder salir a tomar unas cervezas tranquilamente de por las noches, para hablar, charlar, discutir con los colegas, una forma de ocio tranquila y lejana a la que está en las antípodas de los clubs, el ruido y la incomunicación. La verdad es que el ir de bar en bar y de cerveza en cerveza entre debate y debate es una forma de ocio que no existe prácticamente en ningún lugar de Europa, salvo en España.

4.Es muy interesante un “Vallekano en Rumania” ¿Cuál fue tu motivación para hacer la pagina?

Prácticamente, lo creé nada más llegar a Rumanía. Yo gestiono otro blog desde hace muchos años, Cuestionatelotodo, y al llegar aquí sentí la necesidad de contar lo que veía y sentía, en especial por la necesidad de hacer contrainformación frente a la salvaje propaganda y las brutales manipulaciones que se hacen en Occidente sobre la historia del comunismo rumano y de la actualidad, tras el golpe de estado de diciembre del 89.

5.En muchos de tus artículos publicas la situación de los trabajadores rumanos ¿Cómo calificarías la actual Rumania con un gobierno capitalista?

Los trabajadores rumanos viven en una situación de indefensión dramática, han perdido no solo el puesto de trabajo que tenían en los años 90 (se han destruido en 25 años más de cuatro millones de empleos de los 8 que había en el momento de la reinstauración capitalista), sino derechos materiales que habían conquistado durante el Socialismo y que hoy se han quedado en melancólicos recuerdos que algunos, los más jóvenes, no llegan a creerse. Por ejemplo, lo que hemos citado antes: los servicios culturales y deportivos a mano, en el barrio, la accesibilidad de la sanidad o la educación, por no decir las vacaciones prácticamente pagadas por el estado.




Hoy, además de los casi tres millones de trabajadores huidos del país para buscar un trabajo decente (algunos no lo consiguen y son explotados salvajemente por los capitalistas locales de los estados donde emigran), la clase trabajadora percibe un pírrico salario (mientras la plusvalía del empresario es enorme, por eso muchas multinacionales trasladas sus unidades productivas o de servicios al país) y ve como se destruyen conquistas que antes eran el pan de cada día, como la sanidad pública, en beneficio de la privada, o la educación.

6.Muchos rumanos sobre todo aquí en España no tiene una buena opinión de Ceaucescu ¿Preguntaste o realizaste alguna encuesta a los rumanos para que dieran su opinión sobre la Rumania socialista y el Nicolae Ceausescu


La opinión sobre Ceausescu está muy sesgada por la propaganda brutal de los medios de desinformación del capital. Pero, aún así, y a pesar de las enormes inversiones que se hacen al respecto, su éxito es limitado. Abiertamente, los rumanos no van a reconocer, en general, ideas que, sin embargo, cuando se hace una encuesta anónima o se habla con ellos en privado, afirman rotundamente. Por ejemplo, es difícil que encuentres un taxista en Bucarest que no te diga eso de que “todo lo que usted ve desde el taxi lo construyó Ceausescu”, o hablar con un trabajador, sobre todo mayor de cincuenta años, que te cuente como eran las cosas antes de 1989 con evidente nostalgía y rabia por todo lo que se ha perdido, aunque después si le preguntas directamente sobre el comunismo, no se sienta cómodo y tienda a criticar el sistema. Sin embargo, todas las encuestas realizadas por los medios de propaganda capitalistas salieron rana, y en todas la mayoría de los rumanos han afirmado que con el Socialismo se vivía mejor que en la actualidad y que, si hay que elegir entre los presidentes del país, Ceausescu era el más querido y recordado. En mi blog se pueden encontrar los resultados de muchas de ellas a lo largo de los años. Lo cierto es que también se encuentran cada vez más jóvenes rumanos con una opinión menos manipulada del comunismo. Sobre todo entre los que han vivido en países como España, Francia o Italia, en Europa occidental, donde han podido comprobar que la explotación y la desigualdad es sangrante también en los países de raigambre capitalista y han entrado en contacto, de alguna forma, con partidos comunistas o progresistas.

Para finalizar, dos encuestas realizadas por medios de la burguesía el año pasado. En una, los rumanos votarían a Ceausescu como presidente si este se hubiera presentado en las ultimas elecciones. En la segunda, el 60.5 de los rumanos reconocen que vivían mejor antes de 1989, durante el Socialismo, que con el capitalismo.


7.Muchos suelen pintar a Rumania Socialista como un infierno, luego tocaremos el tema de Ceaucescu ,pero me gustaría que contaras algunas cosas sobre la Rumania en tiempos del bloque del Este….Me gustaría que estas preguntas, además de ser respondidas nos pudiera pasar algo que corrobore tus respuestas:

-¿Realmente Rumania era un dictadura totalitaria dirigida por Ceaucescu y sus amigos/familiares?

Lamentablemente, lo que no era es una democracia del proletariado. Ya hacia tiempo que el Partido Comunista se había separado de las masas y había corrido la suerte de casi todos los partidos comunistas del mundo: la dictadura de la burocracia. Eso fue una de las principales causas de que el capitalismo acabara finalmente por reinstaurarse. Pero, por otro lado hay que decir que, si comparamos, la dictadura de la burguesía en los países capitalistas es mas brutal y violenta que cualquiera de las que existían en los países socialistas. En estas últimas, las reglas del socialismo impedían desmanes como que el 1% de la población tuviera tanto dinero como el 99% restante, o que los trabajadores fueran humillados, manteniéndose siempre, hasta los 90, el respeto al trabajador como base de la riqueza y la sociedad

De hecho, en 1989 los que llevaron a cabo el golpe de estado contra Ceausescu fue la propia élite del partido, que había visto limitados sus privilegios y condenada a salarios justos, cercanos a los de la clase trabajadora, mientras sus ambiciones y ansias acumulaban durante años la frustración que solo el capitalismo ayudó a eliminar. Así, la clase política que ha saqueado Rumania durante estos 26 años está formada en un 99% por antiguos miembros del partido y miembros de la administración comunista, incluyendo todos los presidentes del país: Iliescu, Constantinescu, Basescu y Iohannis.




Ceausescu no se parecía para nada a un dictador, tal y como se entiende esta etiqueta en países como España. No era el típico caprichoso que gastaba dinero a espuertas en placeres, vacaciones, viajes o fiestas, como la clase política española o norteamericana y no tenía la capacidad de tomar decisión alguna, pues era la Asamblea Nacional la que decidía y sancionaba todos los planes y órdenes económicas y políticas. De hecho, más bien, a pesar de la propaganda occidental, Ceausescu solo era una cara, la imagen del gobierno y del partido, pero el poder lo tenía la burocracia administrativa.la que he explicado antes que, a pesar de que desde los años 70 se había separado en teoria, ideológicamente, de las masas, en la práctica estaba atada por el sistema que permitía que los trabajadores no tuvieran poder político pero sí garantizado el biestar merecido por se rlos productores de la riqueza.
-¿En la Rumania socialista la gente pasaba hambre?

No, en absoluto. No se conoce caso alguno de un ciudadanos rumano que muriera de hambre antes de 1989. Como hemos dicho, todo el mundo tenia un trabajo, un sueldo que solía ser mayor de las necesidades básicas y una vivienda. Al contrario, la gente hoy se queja de que la gente no sabía entonces que hacer con su dinero, y que en general tenían ahorros porque lo que no podían hacer, lógicamente, es comprar por comprar, no existían las opciones típicas y estúpidas de las sociedades burguesas para pagar más por una marca, de poder adquirir objetos absursdos que no sirven para nada ni diferentes versiones de un mismo producto.


Asamblea para establecer una cooperativa de agrupación agropecuaria

En la economía planificada, había de todo pero solo los productos necesarios. En cuanto a veleidades, había pocas opciones. Es de una desvergüenza criminal acusar al socialismo de que se pasaba hambre cuando el hambre volvió a Rumania tras el golpe de estado de 1989, hambre que provoca exilio económico masivo, delincuencia y muerte. Y este, sin embargo, no se critica en los medios de propaganda de la burguesia.

-¿El PCR (Partido Comunista Rumano) era el único partido político que había, convirtiendo el gobierno Rumano en unipartidista?

Sí, era unipartidista. No era una democracia meramente electoral, como las burguesas, donde se puede votar a muchas opciones con maquillaje diverso pero defensoras de la misma ideología. El partido era el representante teórico de la dictadura del proletariado, y como tal, no cabían partidos representantes de otras clases.

-Muchos historiadores liberales como Fernando Díaz Villanueva dicen que Ceaucescu mando destruir todos los edificios de Bucarest (menos su casa) para hacer una nueva capital : ¿Qué hay de verdad en todo esto?

Es otro mito repetido por los medios de propaganda en Rumanía, aunque no se sostiene. Muy al contrario, el socialismo rumano permitió que, como no había especulación inmombiliaria, hoy Bucarest sea la ciudad de Europa que más conserva de la ciudad que era en la Segunda Guerra Mundial.



Acto de conmemoración del 45 aniversario de la creación del PCR

Lo que hizo el socialismo rumano es construir viviendas dignas, con servicios de agua, canalización, calefacción y electricidad, para los trabajadores, pero siendo escrupulosos con la destrucción del patrimonio artistico anterior, Un simple paseo por Bucarest hace ver a cualquiera, por muy poco experto en arquitectura que sea, que el trazado de los Bulevares respeta los del Bucarest antiguo, y que entre los bulevares no existían bloques de pisos, sino un mar de casas unifamiliares de la época interbélica que, eso sí, fueron también habitadas por trabajadores. Si se puede decir algo del urbanismo socialista rumano es que fue demasiado escrupuloso con la arquitectura previa, incluso con las iglesias, en las que invirtió ingentes recursos económicos para su conservación (incluso creando ingeniosos sistemas novedosos de traslado de edificios, y que Bucarest hoy es la capital de Europa que más ha conservado su urbanismo anterior a la SGM.


Datos: El numero de viviendas construídas es un dato revelador sobre el dinamismo de la economía rumana durante el Socialismo, aunque mas revelador aún es lo siguiente: las 4 millones construídas por Ceausescu eran gratuitas, las construía el estado para cedérselas a los ciudadanos, que tenian el derecho a una vivienda digna segun la constitución (un derecho efectivo, no como en las constituciones de los regímenes capitalistas, donde ese derecho suele ser papel mojado), mientras que las 700.000 construídas en los 26 años posteriores a 1989 han sido cada vez menos asequibles a los ciudadanos ya que su objetivo era el enriquecimiento del constructor y no garantizar ningun derecho a los ciudadanos.

-¿Se perseguía la religión o se prohibía?

Se respetaba. En Rumania no se persiguió la religión, aunque, logicamente, el número de clientes de la iglesia descendió debido a la educación socialista. Se trata de otro de los topicos y cliches sobre el comunismo rumano es que persiguio a la iglesia ortodoxa, que prohibio su culto, que derribo iglesias sin motivos, y no se cuantas invenciones mas de los medios de desinformacion y las agencias de inteligencia occidentales. En realidad, y desde un primer momento, la colaboracion entre iglesia y el estado fue, al contrario, muy fuerte. De hecho, la iglesia ortodoxa consiguio con la ayuda de los gobiernos socialistas imponerse como la iglesia principal del pais, integrando y fragmentando a la iglesia competidora en Transilvania, la grecocatolica.

-¿Hubo un momento que pudiéramos decir “grande” en la Rumania socialista para recordar?
 
Cuando se trata de construir un nuevo país con un sistema en el que los trabajadores pasen a ser el centro de toda acción política o económica hay, obviamente, muchos momentos “gloriosos”. Personalmente, prefiero los inicios, la proclamación de la República Popular de Rumania en 1948 y el esfuerzo de los trabajadores y los comunistas que lo fueron desde los tiempos del fascismo de Antonescu (muchos de ellos lucharian en la Guerra Civil en las Brigadas Internacionales) para eliminar a la burguesía, colectivizar y nacionalizar tierras, empresas y bancos y modernizar un pais al que las potencias imperialistas y la burguesía local habian mantenido en la miseria mas absoluta. Un esfuerzo epico de dificil emulación.

-¿Como era la educación, sanidad y pensiones?

Cuanto a la educación, conviene que leas la entrada “¿cómo cambió el socialismo la educación?”, donde verás que después de 1948, en pocos años, la practica totalidad de los niños en edad escolar, entre 7 y 11 años, fueron escolarizados (ya en 1948-19 el porcentaje salto hasta el 92.1%). Hasta 1956 el analfabetismo fue totalmente erradicado. Después de terminar la guerra fueron construidas gran cantidad de escuelas por todo el país, y el presupuesto prácticamente aumento a mas del doble que en el periodo precedente (en el que la educación era preferentemente para las elites). En 1948 fueron construidas también muchas escuelas para alumnos con hándicap físicos o psicológicos, algo que en periodos precedentes formaban parte de ciencia ficción, y las pocas que había estaban en manos de instituciones de caridad.



Alumnos de la escuela del PCR

Comparativamente con 1938, en 1960 el numero de alumnos era un 66% más, mientras que los cuadros didácticos aumentaron un 150%, las guarderías se multiplicaron 3.7 veces, y el numero de escuelas profesionales se dobló. Tras la proclamación de la República Socialista Rumana, en 1965, las cosas empezaron a cambiar, no tanto en la accesibilidad garantizada al 100% a la educación, sino porque la separación partido-pueblo fue creando la burocracia elitista que ya citamos y eso afecto a la educación, desarrollándose un sistema de colegios y universidades elitistas, basadas en la nota (aunque en definitiva, terminaron convirtiéndose en centros de los hijos de esa elite), expresando la semilla de la desigualdad que llevaría a la caída del socialismo. Me atrevo a decir que fue un problema que afectó a todos los países socialistas.
En cuanto a las pensiones, no tengo tantos datos económicos, pero sí que, en primer lugar, la educación fue, durante mucho tiempo, a los 60 años para hombres y 55 para mujeres, reduciéndose esa edad para trabajos de riesgo, como los mineros o los militares, entre otros. Todo el mundo tenia una pensión que le permitia vivir con dignidad, además de que cada familia tenia un piso garantizado por la constitución,lo que evitaba problemas con las viviendas para los jubilados.

La sanidad era universal y, como también hemos dicho, cercana a los trabajadores. Cada fabrica tenia sus médicos, cada barrio su ambulatorio, y los hospitales eran accesibles a todos, sin exitir educación privada. Lo que si sucedió es que se fueron desarrollando costumbres capitalistas conforme se fue reduciendo la vigilancia antiburguesia, sobre todo tras la muerte de Stalin y la proclamación de la R.S.R., en 1965, lo que hizo que la corrupción empezara a generalizarse entre los médicos (parte de esa elite intelectual y de la burocracia que se sentían limitados por el sistema), que pedían atenciones y regalos a los pacientes (acción que era perseguida, pero que era también difícil de detectar teniendo en cuenta que a esa nueva burocracia le interesaba poder “pagar” sus privilegios).

-¿Rumania socialista podía garantizar un vida digna a los trabajadores o hubo dificultades?

Ninguna dificultad. Los trabajadores vivían con dignidad, al menos en lo que se refiere a lo material. Ya hemos dicho también que el poder asambleario y la participación de las masas en el partido se había ido reduciendo conforme se instauraron los principios del revisionismo soviético, desde la llegada al poder de Jruschov y Brezhnev, y su proclamación del final de la lucha de clases (algo lógico, pues ellos, los dirigentes del partido, se estaban convirtiendo en una nueva clase dominante, como no ceso de denunciar Mao Tse Tung) o de la sociedad de todo el pueblo.



Obreros de una fabrica en Bucarest

Sin embargo, en cuanto a las dificultades materiales, salvo quizás al principio, por motivo de las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial, jamás las hubo. El fenómeno de las colas para comprar algunos productos fue consecuencia de una mala distribución de los recursos, todo ello motivado por el error de Ceausescu de acercarse a Occidente a principios de los 70 (entonces salia en la prensa occidental como un aperturista prematuro, una especie de demócrata comunista simpático), y de pedirle dinero al FMI, algo de lo que pronto se daría cuenta del error, intentando devolverlo a marchas forzadas (lo que provocó algunos problemas con algunas existencias, pues se enfatizo la exportación de materias primas y productos elaborados, para devolver el crédito, dejando en segundo termino el mercado local. Pero, si se pregunta a cualquier rumano que viviera aquellos momentos, o se consultan las investigaciones realizadas por los intelectuales o científicos sociales de la burguesía que han intentado descubrir hambrunas y problemas de desnutrición con todos sus medios, jamas hubo tal cosa.


8.Vamos a hablar ahora de Ceaucescu… ¿Qué opina usted del “camarada Nicolas”?

Mi opinión es ambigua, y tiene dos puntos de vista muy diferentes. Por un lado, representa a una clase política que gobierno Rumania durante 40 años alejandose progresivamente del pueblo, y que provoco que la restauración del capitalismo fuera pan comido. En un estado donde el pueblo y el partido están unidos, donde este cuenta y esta inmerso en el pueblo, este no quedaría inactivo sin hacer nada, sin organizar una respuesta, mucho tiempo. En Rumania los obreros no estaban entonces con Ceauescu, pero tampoco estaban en contra del comunismo. Como contaba el comunista Virgil Zbaganu, que intento reorganizar el PCR tras el golpe de estado, los obreros jamas gritaron en las calles “abajo el comunismo”, sino “abajo Ceausescu”, y llevaban pancartas que decían “las fabricas son nuestras” no “viva el capitalismo”. Esta separación partido-masas provoco que el apoyo popular se enajenara. Por otro lado, y el marco de lo que solía decir Mao de que la mayoría de los comunistas no comprendían, porque no habían leído con un mínimo de reflexión, ni una linea de marxismo, Ceausescu se creía a si mismo comunista, eso es incuestionable, y frente al resto de la élite comunista que solo pensaba en mantener y, si era posible, aumentar, sus privilegios, personalmente creo que Ceausescu era una buena persona que jamás pensó en su bienestar personal y que siempre creyó que el sistema socialista era el mejor (aunque probablemente no sabía muy bien cómo hacerlo, por lo que se dejó guiar hasta extremos de convertirse en una especie de títere, por la emergente clase precapitalista que se fue forjando en Rumania).



Nicolae Ceaucescu

De hecho, se negó en todo momento en renunciar a su cargo si no lo elegía la Asamblea Nacional y no intentó negociar una salida, defendiendo siempre la Constitución Socialista y que “el pueblo era el verdadero poder”. También moriría ante el pelotón de fusilamiento sumarísimo cantando la Internacional, tal y como contaron los soldados que lo asesinaron. Por último, las circunstancias hacen, como sucede con tantos rumanos, que afirman que fueron anticeausescu en 1989 pero que hoy el desastre capitalista les ha convertido por obligación en admiradores del expresidente, que la imagen de Ceausescu aumente en valoración, por meros motivos materiales. El bienestar y la dignidad de los rumanos era incomparablemente mas alta antes del golpe de estado, y eso hace que los errores políticos pierdan importancia ante la evidencia de la superioridad de lo material. La pregunta es ¿Es socialismo subir el nivel de vida de los trabajadores si no permitimos que estos sean los que guien y dirijan el partido, el estado y el gobierno?

¿Era Ceaucescu un corrupto que enriquecía a el y a su familia?

Rotundamente, no. Los Ceausescu, ninguno de ellos, entra en la categorización formal de “tirano”. De hecho, sus privilegios eran administrativos y bastante relativos (una casa un poco más grande, un Dacia ultimo modelo en lugar de uno viejo, o un salario un pelin mas alto que el resto), pero no se conoce caso alguno de brutalidad personal o de actuación publica caprichosa, más allá de la etiqueta guvernamental, que era producto, como ya hemos dicho, de un progresivo blindaje del partido hacia los trabajadores. En la entrada de mi blog ¿Era Ceausescu un sucio tirano? Se pueden encontrar mas respuestas.

¿Nicolae mandaba supremamente en el parlamento y en el PCR?

Para nada. Ceausescu acabó convertido en una figura aislada y que, lamentablemente, se enteraba poco de lo que sucedia en la calle. Ese aislamiento del jefe de estado era muy conveniente para esa elite burocratica que al final basaba sus privilegios en el enchufe (nepotismo), en el control de los puestos administrativos importantes y en el no mezclarse con la plebe. No creo que Ceausescu tomara una decision unilateral jamas. Al final, en el golpe de estado de diciembre de 1989, se vio que era una especie de pelele movido a su capricho por los golpistas (la elite del PCR, con la inestimable ayuda del KGB sovietico y la CIA norteamericana) para criminalizarle, responsabilizarle de historias increibles y, al final, ante su negativa a asumir la responsabilidad y a negarse a secundar a los golpistas, quitársele de enmedio.

¿Algunos camaradas míos critican a Ceaucescu de “loco nacionalista”, cual cree que fueron los errores de Ceaucescu?

Pues uno de ellos fue ese, el nacionalismo. Siempre hubo dos grandes fracciones en el Partido Comunista Rumano. Tras la victoria del Ejercito Rojo en la SGM y la liberacion de Rumania, y durante practicamente toda la Republica Popular Rumana (1948-1965), el ala conocida como prosovietica tuvo el poder (Vasile Luca, Ana Pauker, Teohari Georgescu, en parte Gheorghiu-Dej), pero tras la muerte de Stalin y la proclamacion en casi todos los paises socialistas del final de la lucha de clases y de la sociedad sin clases, los nacionalistas, bajo la excusa de una via nacional para el socialismo, tomaron las riendas. Ese ultranacionalismo fue producto, según, por ejemplo, Andrei Micu, exbrigadista internacional, de la entrada en las filas del PCR tras la proclamacion del socialismo de miles de militares, policias, intelectuales y políticos que habían colaborado con el fascismo y que, en parte, directamente lo eran. La ausencia de purga hizo que el virus carcomiera los cimientos del partido con mucha más velocidad que en otros paises donde si la hubo. Ceausescu siempre pertenecio a ese ala nacionalista. De hecho, la instauracion de la Republica Socialista Rumana, en 1965, coincidio con la eleccion de Ceausescu como jefe de estado. Desde entonces, el internacionalista socialista fue perdiendo todavia mas importancia frente a ese ultranacionalismo que, ademas, se apoyo sin tapujo alguno en la religion nacional, la ortodoxa, y en las reinvindicaciones territoriales frente a otros paises socialistas, como la propia Union Sovietica (Republica Moldova o Bucovina), Hungria (problema transilvano) o Bulgaria (Dobroja sur). De hecho, el exacebado nacionalismo que es habitual hoy habituale en Rumania es producto directo de la epoca Ceausescu. De hecho, el PCR de la R.S.R afirmaba una y otra vez que lo primero era Rumania y después el Socialismo (de ahí los deslices de alejarse del resto de paises socialisas e incluso endeudarse con el FMI).

En todo caso, las cosas no se pueden etiquetar a la ligera. No todo es blanco o negro. El Socialismo rumano fue una expresion concreta en unas circunstancias concretas de un intento de construccion del Socialismo, en el marco de un contexto cambiante internacional. La evolucion es similar a la de muchos otros paises socialistas, pero los entresijos y bases historicas y culturales hacen que el rumano sea tambien, una concrecion diferente y con caracteristicas propias.

Sobre el socialismo rumano, son muy interesantes las entrevistas al brigadista rumano Andrei Micu.

¿Nos podrías contar resumidamente la vida de Ceaucescu para quienes lo desconozcan?

Pues nació en un pequeño pueblo cercano a Bucarest, en una familia campesina. Se traslado de adolescente a Bucarest para trabajar de zapatero y pronto entro a formar parte del Partido Comunista. Estuvo varias veces en la cárcel y allí entraría en contacto con lo que era la dirigencia del partido de entonces. Algunos lograron escapar y se exiliaron a Moscu (serian los que luego serian llamados los “prosovieticos”), pero Ceausescu permaneció en Rumanía. En la RPR estuvo entre los colaboradores cercanos del gobierno de Gheorghiu-Dej y de los jefes de estado Constantin Parhon y Petru Groza. Se encargaría de temas de partido, lo que le hizo, tras la muerte de Dej, convertirse en un hombre con mucha información y poder.



Gheorghiu-Dej
Sin embargo, había otros militantes mas preparados y con mas inteligencia política, pero parece que interesaba alguien con forma y fondo menos intelectual y, de hecho, mas manejable por los que se quedarían en segunda fila, pero con el poder real en sus manos. Su llegada al poder fue muy aplaudida en Occidente, donde le alababan como aperturista y prooccidental. Entonces fue cuando decidió pedir dinero prestado al FMI, error que arrastró hasta el final de su vida. Sin embargo, en una decisión sin precedentes, a principios de los 80 decidió pagar el crédito a marchas forzadas, dándose cuenta de que había puesto una soga al cuello a Rumanía. Al final, con grandes sacrificios, sobre todo de los trabajadores, se logró devolver todo el préstamo, en marzo de 1989, convirtiendo a Rumanía en el único país del mundo libre de deudas y con una industria imponente y poderosa, y dispuesta a abrir lineas de crédito propio a los países no alineados. Algo que Occidente no podía dejar cundiera como ejemplo.
¿Qué opina usted de la compañera de Ceaucescu “Elena”?

Es la gran odiada por la propaganda del capital, mas que su marido todavia. Se caso muy joven con Ceausescu, y formo parte del partido casi a la vez que el. Sin embargo, su intención de tener un papel activo en la dirigencia del partido, de no ser un mero florero, la creo muchos enemigos. Su principal problema, como el de su marido, fue el aislamiento al que le sometio la dirigencia del partido, como forma de mantener alejado a la jefatura del estado de las masas, como se habia ido produciendo en el propio partido.

9.¿Que opinión tienes usted sobre la “Revolución Rumana” de 1989?
Fue un golpe de estado teledirigido y diseñado, con la colaboración de la frustrada durante años élite comunista rumana, ansiosa de romper el sistema socialista que impedia continuar con la acumulación de privilegios y, sobre todo, riqueza. Sobre el golpe de estado de 1989 esta muy bien el articulo de Sam Marcy, El golpe de estado reaccionario en Rumania, y sobre sus consecuencias para el país y su clase trabajadora.

10.La situación de los obreros en Rumania es complicada…¿Qué crees que hace falta en la actual Rumania?
Una pregunta complicada y, a la vez, fácil. Hace falta una verdadera revolución, aprendiendo de los errores del pasado, con un partido comunista dirigente pero no aislado de la clase trabajadora, que viva dentro y esté formado por ella.

11.Hace poco fue el aniversario de la ejecución de Ceaucescu y de su compañera, fue gente con banderas de la Rumania socialista y miembros del PCR y sus juventudes ¿Qué le pareció?

Me pareció bien, pero también es muestra del lamentable estado de los movimientos comunistas en Rumanía, incapaces de organizarse y crear una organización estable y con cierta presencia en el pueblo. Muchos de los que van a honrar a los Ceausescu, por otro lado, no son comunistas, sino simples nostálgicos de la época, de su trabajo estable, de su pensión digna y en la que los trabajadores eran, al menos, tratados con respeto.


Comunistas rumanos asistiendo a la tumba de Ceaucescu

No quiero decir que eso esté mal, pero es insuficiente: el socialismo, ya lo he dicho, no se hace solamente aumentando el nivel de vida de los trabajadores, sino liberándolos de la explotación y haciéndoles partícipes del poder (que ellos deben tomar y dirigir).


12.¿Conoce o milita en el PCR? En caso de que si ¿Qué problemas debe afrontar actualmente el partido en tanto a lucha estudiantil, sindicatos, feminismo, lucha juvenil...?
No existe Partido Comunista en Rumania. La justicia, por intereses políticos, ha rechazado cualquier inscripción de cualquier partido comunista desde 1990, aunque el Tribunal Europeo de Derechos Humanos haya dado la razón a los promotores de la inscripción. El gobierno y los jueces rumanos, la mayoría excomunistas, tan sumisos y raudos para aplicar las leyes impuestas por Bruselas o Washigton cuando se trata de favorecer a los grandes empresarios, en este caso se pasan la decisión de la CEDO por la parte de su cuerpo que sientan en el escaño o en el juzgado. Conozco a varios comunistas que intentan crear alguna opción política, aunque sin éxito. En primer lugar, hay una brutal y salvaje campaña anticomunista en los medios, que intenta evitar por todos los medios cualquier reconstitución del comunismo. Todavía se sigue responsabilizando al comunismo de todo lo que pasa en el país, incluyendo el incendio de la discoteca Colectiv, tras el que salieron a la calle miles de personas agitados por los medios de propaganda para acabar con el “comunismo”. Si es de locos: ellos intentan hacer identificar al gobierno socialdemocrata con el comunismo, cuando el PSD es un partido al servicio del capital y del neoliberalismo de libro.


Escudo del PSD, partido socialdemocrata rumano

Con ello se aseguran de que las condiciones objetivas para una revuelta contra el capitalismo, que en Rumania se dan, no tengan un equivalente en las subjetivas, haciendo que la palabra “comunismo” se identifique con todo lo que el capitalismo provoca: “pobreza”, “corrupción”, “desigualdad”, e incluso con el poder de la iglesia (en gran parte, ayudados por los propios errores del Partido Comunista Rumano en los últimos años de socialismo). De momento, los comunistas no han podido romper esa barrera formada por la propaganda del sistema, entre otras cosas porque son pocos y desorganizados. La esperanza está, y esta es una opinión personal, en los rumanos que vuelvan de España, Italia, Alemania, que habrán podido vivir los desastres del capitalismo en los países con tradición (esos que se venden en Rumania como una especie de paraíso en la tierra, aunque ya se empieza a entrever, por la propia experiencia de Rumania que se trata en realidad de un infierno), y en los cuales muchos han entrado en contacto con partidos comunistas y han naturalizado su existencia.

13.En tanto al % ¿Mas o menos cuantos Rumanos volverían a votar a Ceaucescu o al PCR como alternativa para salir del apaño que les a dejado el capitalismo?

Creo que ya hemos hablado un poco de esto en otra pregunta anterior. Por ejemplo, en una encuesta reciente el resultado demostró que Ceausescu es considerado por los rumanos como el mejor presidente de la historia reciente, y que volvería a ser votado si se presentara como presidente. Eso que la encuesta fue organizada por un medio de desinformación al servicio del régimen capitalista. Por otro lado, en el sondeo de opinión realizado con motivo del 25º Aniversario de la Revolución (es decir, del golpe de estado), el 60.5% de los rumanos consideraron que viven peor que en la época socialista, lo que, después de tanto llover, es algo de esperar. De hecho, no ha habido encuesta alguna desde 1990 que no resultara con que los rumanos preferían vivir en un sistema socialista, con un porcentaje creciente conforme los desmanes del capitalismo han ido acentuándose.


14.¿Cual fueron las relaciones internacionales de la Rumania socialista?



Ceaucescu y Mao Zedong
Tuvo errores y aciertos en este sentido. Por ejemplo, entre los primeros, rechazó tomar parte activa en la disputa entre la URSS y China en la época de Brezhnev y Mao. Ceausescu continuó defendiendo que las divergencias político-ideológicas irreconciliables se resolvieran “mediante el diálogo”, y pidió igualmente “el final de cualquier reprobación recíproca”. Estas llamadas de Ceausescu a la unidad hubieran tenido sentido solo en el caso en que hubieran sido diferencias superficiales, debates entre comunistas de verdad. Pero las divergencias entre Brejnev y Mao no eran para nada superficiales, sino muy profundas, y algunas de ellas de la categoría de irreconciliables. La “pelea” entre Brezhnev y Mao no lo fue “entre comunistas”, sino que lo fue entre un comunista de verdad (Mao) y un traidor al comunismo (Brezhnev), que haría dar a la URSS un paso atrás, del Socialismo al Capitalismo de Estado. Su posicionamiento tras la muerte de Stalin fue ambiguo, pero en esa ambigüedad escondia un acuerdo con las denuncias revisionistas de Jruschov y, en consecuencia, una alejamiento de la profundización del socialismo y una consecuente ruptura entre pueblo y partido y una exhacerbación progresiva del nacionalismo, alejándose de cualquier alianza con el resto de países socialistas.
Entre los aciertos, la política de amistad de Ceaușescu hacia los países tercermundistas que habían salido o procuraban de manera desesperada escaparse de la dominación rapaz y genocida del occidente “desarrollado” fue también destacable. No hay ninguna declaración o articulo importante de Nicolae Ceaușescu donde no se denuncien el colonialismo y el neo-colonialismo, es decir el saqueo tremendo, destructivo, practicado, de frente u ocultamente, por los poderes “civilizados” del occidente hacía tantos países de África, Asia y América Latina. Ceaușescu aprovecho también la tribuna de la ONU para condenar a los que seguían perpetrando el saqueo de los países pobres, incluso después del fin “oficial” del colonialismo. Pero Ceausescu no se limitó a condenar solo con palabras a los capitalistas occidentales que saqueaban al “Tercer Mundo” o que bañaban en sangre a Vietnam, Palestina, Nicaragua, Guatemala, Libano o Panamá. Ceausescu merece ser recordado para siempre gracias a sus conocidas relaciones de amistad con personas como Ho Shi Minh, Yasser Arafat, Robert Mugabe, Saddam Hussein, Muammar Al Gaddafi, gente que, sin ser comunistas, luchaban al menos por la justicia y para la liberación de sus patrias contra el yugo y el saqueo occidental. Ceausescu merece ser recordado y respetado para siempre por el apoyo económico-militar ofrecido a estos países y a sus líderes, en su lucha contra el monstruo occidental.

Para más información, un artículo del joven comunista rumano Radu Florin, sobre el papel de Ceausescu en el movimiento comunista rumano y mundial.

15.¿Cuál es la situación actual de la clase obrera rumana?
Desastrosa. Tres millones de rumanos han sido obligados a huir de su país por motivos económicos, se ha destruido la industria nacional, una de las más potentes de Europa en la época (y en consecuencia, más de cuatro millones de puestos de trabajo). Poco a poco, Rumania se ha transformado en un paraiso de las multinacionales, que controlan el total de la industria, la agricultura, los transportes, la construcción, el comercio, y el sector financiero-bancario, y que promueven cambios legales en interés propio. Los rumanos tienen libertad de dedicarse a la economia de subsistencia, estando la macroeconomia controlada y al servicio de las corporaciones extranjeras. Así, el lema con el que se podría caracterizar a todos los gobiernos que han destruido Rumania desde 1990 es el de "Venid a Rumania, os garantizamos condiciones de semiesclavitud de los trabajadores para que mejoreis la productividad”, que es también el resumen del programa de gobierno de los últimos 25 años. Un programa con el que venden el humo del progreso, afirmando que se crean puestos de trabajo, aunque en realidad los salarios y las condiciones hagan que el trabajador rumano esté bastante cerca del a condición de esclavo.

Las consecuencias del golpe de estado de 1989 y la restauración del capitalismo en Rumania, se pueden leer detenidamente en la entrada de mi blog sobre los más de 25 años de rapiña capitalista.